jueves, 15 de enero de 2009

HISTORIAS PARA NO DORMIR

Esta claro que un vestido, un bolso o unos zapatos son moda. Pero... qué me decis de un Iphone o una Wii, ¿no lo son también? Todo lo que nos rodea forma parte de una industria que decide lo que se lleva y lo que no. Y con la televisón ocurre más de lo mismo.

Se dice que los niños de hoy en día se pasan el día pegados a la televisión o a las consolas y que prácticamente no juegan ni se interrelacionan.

Yo recuerdo toda mi infancia jugando con mis amig@s, pero cuando empiezo a repasar los dibujos animados y series de televisión que he visto y las consolas de 1ª generación que he probado, no me salen las cuentas. O mis días eran de 72 horas o era una niña multitarea.

Falcon Crest, Magnum, El halcón callejero, La Ley de los Angeles, V, El coche fantástico, Sensación de Vivir, Melrose Place, Los problemas crecen, Apartamento para tres, Canción triste de Hill Street, Yo Claudio... En fin, me resuelta imposible hacer un repaso de todo lo que vi en aquella época.

¿De donde sacaba tiempo para el colegio, las clases de inglés, ballet, jugar y estudiar?

En aquellos tiempos las series de televisión eran bien valoradas, pero siempre dentro de su especie. Nadie se atrevería a comparar un capítulo Canción Triste de Hill Street con una película, o la actuación de Brenda Walsh como digna de un Oscar.

Pero hace una década se produjo un gran fenómeno en la televisión, que hizo resurgir a las series con más fuerza que nunca. Hablo de "Friends", una serie que equiparó en fama y sueldo a seis actores televisivos con los protagonistas del Blockbuster del momento.



Desde entonces la industria televisiva no deja de producir series y más series, que enganchan a unos y a otros, independientemente de la edad, sexo, ideología o profesión.

Bien es sabido que hay 4 ó 5 series en mi vida que considero auténticos mitos u obras de arte.

Así para mi “Los Soprano” es mejor que muchísimas películas que se exhiben en las salas de cine. Con unos guiones, fotografía, actuaciones… dignas de cualquier premio que se precie y con un final épico que pasará sin duda a la historia.



Otro caso parecido es el del “Ala Oeste de la Casa Blanca”, víctima de “reprogramaciones” por las televisiones españolas. Serie que me hizo ver, aprender y entender la política americana y que hace que disfrute de las elecciones en EEUU como una yankee más. (A veces pienso que entiendo más su política que nuestra dichosa y polémica ley electoral.)



Por supuesto está “Sexo en Nueva York”, que llevó a 4 casi desconocidas actrices (y sus armarios) al centro de miradas de todas las mujeres. Convirtiendo a Sarah Jessica Parker (actriz secundaria y ex-novia de John John Kennedy) en icono de la moda.



Otra de mis debilidades fue “A dos metros bajo tierra”, serie negra e irónica que posee unos actores increíbles (reutilizados en la actualidad en otras muchas series) y tiene uno de los finales más recordados de la historia de televisión.



Pero esos tiempos, por desgracia, también han terminado, y ahora mis ojos (y los de medio mundo) tienen que buscar otras series con las que entretenerse.

Como he dicho, las producciones televisivas son miles, y además de resultar imposible verlas todas, cada vez son más interesantes y atractivas para el público en general.

Parece que no nos gusta ir a la consulta del médico, pero al público le encanta verla por su televisión. Por eso no paran de surgir series sobre esta temática.

Como la interminable Urgencias (también castigada por las intempestivas horas de emisión) y que para mi murió con la marcha de mi adorado George Clooney.



Pero si somos más sentimentales que quirúrgicos, podemos adentrarnos en el Seattle Grace de “Anatomía de Grey”, que cada vez tiene menos de médica y más de culebrón.



Al igual que “Private Practice" (¿cómo diablos puede traducirse ésto como "sin cita previa" en fin?). Spin off protagonizado por Allison Montgomery, la ex del Dr. Macizo, que se queda a mitad de camino entre serie y patetismo sentimental.



Sin duda el ganador por goleada entre batas blancas es el negro y ácido “House”, que consiguió que un cinematográfico actor secundario Hugh Laurie, abandonase la gran pantalla para pasar consulta semanalmente en nuestros televisores.



Pero si queremos dar un paso más dentro de la medicina, por qué no entrar en el ¿superficial? e irónico mundo del bisturí de la mano de “Nip Tuck”.



Todas somos conscientes de que Sexo en Nueva York ha dejado un gran vacío en nuestros corazones (y armarios) y las cadenas lo han querido rellenar con tristes imitaciones que han fracasado en audiencia como “Cashemere Mafia” o “Lipsitck Jungle” (me niego a llamarla Mujeres de Manhattan) con un resurgimiento de la casi olvidada Brooke Shields.





Menos mal que algunas encontramos refugio de estos bodrios en Wisteria Lane, con sus fantásticas “Mujeres Desesperadas” que consiguen sorprendernos temporada tras temporada con sus continuos misterios y que abren el gran debate sobre cual de ellas es la mejor (sin duda me quedo con la pluscuanperfecta Bree Van de Kamp/Hodge).



Pero si lo que nos gusta es el lujo, es el momento de entrar en la vida de los excéntricos y multimillonarios Darlings de “Dirty Sexy Money”, que dejará sin palabras a más de una (pero rápido, porque la audiencia no tiene piedad, y ésta será su segunda y última temporada).



Si algo siempre está de moda son los asesinatos. Si en mi época nos servíamos de Colombo y Perry Mason para cubrir este cupo, ahora podemos decidir entregarnos a los forenses de Las Vegas, Miami o Nueva York (cuantas polémicas genera decidir cual es la mejor de las tres ¿verdad?).



los matemáticos de Numb3rs,



los perfiles psicológicos de “Mentes Criminales”,



los analistas de huesos de "Bones",



los casos sin resolver de “Caso Abierto” ,



las desapariciones de “Sin Rastro” ,



los interrogatorios de una Kyra Sedwick (véase esposa del famoso seis grados Kevin Bacon) en “The Closer”,



y con los crímenes y “algún misterio más” de “Life”.



Existen series que siguen arriesgando mucho, y que aunque en principio pueden resultar una locura siguen enganchando a la audiencia por raro que parezca.

Véase el caso de “Criando malvas” perfecta para los enamorados de “Amelie” una serie deliciosamente extraña.



O la ultraseguida “Perdidos” que por su 4ª temporada tiene a medio mundo enganchados (desquiciados y rallados) al destino de los pasajeros de aquel vuelo de Oceanic.



Ahora sus productores nos traen “Fringe”, otro extraño producto que enganchará a más de un seguidor de la añorada “Expediente X” con ganas de nuevos misterios sin solución.



Otra versión más light y para “toda la familia” son los casos (basados en un personaje real) de Allison Dubois en “Medium”,



O los espíritus que acosan a la pobre Jennifer Love Hewitt en “Entre fantasmas”.



Pero si queremos volvernos locos de verdad, sin duda debemos entrar en el mundo de los “Heroes” (reconozoco que esta serie ha conseguido desquiciarme más de un día).



Para los que les guste la adrenalina nada como entregarse en cuerpo y alma a mi amado Jack Bauer de “24”, que consigue mantenerte con el corazón en un puño y sorprenderte 24 horas años tras año.



Otra opción es la alternativa que se creo para los parones de esta serie, pero que ya tiene fama propia. No es otra que “Prison Break”, una serie que dejo a más de uno boquiabierto en su primera temporada y que en su cuarto año esta generando instintos asesinos contra sus guionistas para que la terminen de una vez.



Y por supuesto la fantástica, desquiciante e impactante “The Shield” que ha llegado a su séptima y última temporada en EEUU y que en nuestro país apenas se ha emitido.



Pero todos los años surge alguna nueva sorpresa, esa que enamora a la crítica y a la audiencia, y si durante los últimos años ese puestos lo ocupaban la fantásticamente ambientada “Mad Men”.



Este año la HBO ha traído a nuestras vidas “True Blood” que nos ha robado el corazón (y la sangre) a más de uno.



“El Mentalista” ha conseguido enamorar a más de una. Pero me da que es por su protagonista Patrick Jane (el guapísimo ex-guardián Simon Baker) impecable con sus trajes con chaleco, más que por sus guiones.



Otro protagonista que ha robado el corazón a más de uno es “Dexter”, serie que ha conseguido borrar el pasado embalsamador de Michael C. Hall para convertirlo en el asesino en serie más brutalmente adorado por la audiencia.



Si hablamos de adolescentes, se ha intentado recuperar el gran éxito de 90210, peo lo siento, el tupé de Brandon, el rubio de Kelly y la chulería de Dylan son irrepetibles. Así que por mucho que abusen de sus antiguas estrellas (incorporándolos en patéticos papeles secundarios), las nuevas tramas no funcionan.



Caso totalmente opuesto es el de Gossip Girl, serie adolescente donde las haya, que ha conseguido enganchar con sus ¿guiones?, personajes y modelitos a más de una que dejo la adolescencia hace tiempo y que se ha convertido en uno de los fenómenos televisivos del momento.



Un tipo de serie siempre triunfa pero económicamente no suele resultar rentable es la histórica. Y si en su momento tuvimos al pobre Claudio dándonos lecciones sobre el Imperio y la República.



La HBO (que haríamos algunos sin esta cadena que hace tan grandes y buenas apuestas) creó “Roma”, una de las producciones más caras de la historia de la televisión que nos ha hecho ver a Cleopatra, de otra manera.



Pero no son tiempos de romanos sino de británicos. Ahora podemos/debemos aprender un poco de historia anglicana de la mano de Enrique VIII, o mejor dicho, del increíble Jonathan Rhys Meyers en la erótica y genialmente ambientada “Los Tudor”.



Se critica mucho que tras “Friends” son malos tiempos para la comedia. Pero la versión americana de “The Office” ha conseguido hacer llorar (de risa) a más de uno, con unos sujetos de oficina que no resultan tan extraños para muchos.



Al igual que “Samantha Quien?” que ha recuperado a una Christina Applegate más protagonista (y payasa) que nunca.



O con la singular y absurda "My name is Earl"



Y que decir de las locas historias de la arriesgada "Queer as Folk"



O de los gamberros, irónicos y divertidos amigos de "El séquito"



En definitiva, seria imposible nombrar todas las series "de moda". Como diría el Sr. Ansón de un Certamen de Miss España, en este listado “no están todas las que son, pero son todas las que están”.

Realmente no me acuerdo de cuantas series veía cuando era pequeña. Pero ahora no pienso reconocer cuantas series veo, ya que si lo hago parecerá que no tengo vida, que no trabajo, que no voy al cine o que nunca piso una tienda.

Parece que las cosas no han cambiado tanto, mis días siguen teniendo 72 horas o ¿sigo siendo multitarea?

Y vosotros, ¿os atreveis a confesar cuantas series seguís?

7 comentarios:

  1. EY!, este blog cada está más chulo! y metiendo un poco de celuloide y seriales...no podía ser de otra manera!.

    Me encanta. Esta noche me enganche a la serie afilando mis tacones...es buena.

    Ahora solo te queda engancharte a las series españolas, que los comentarios del glamour de la moda usada van a tener guasa.. A ver si me comentas ya de una vez el estilismo de doña CArmen Orozco!

    Besos
    Bea

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  2. Hola!

    La capa sí es de esta temporada, pero de Noviembre o así.

    Un saludo

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  3. No está de más dejar de lado a nuestras qeuridas(algunas) series nacionales. Para mi, la mejor sin duda ha sido "7 Vidas", una especie de Ramake de Friends, pero muy conseguida y tronchante. Luego llegó Aída, como si de la independencia de Joey se tratara. Otra que nos hacía llorar (de risa) era Los Serrano, pero desde que se cargaron a Belén Rueda no ha sido lo mismo(yo la dejé de ver) y no por que se fuera la actriz, sini por que se fue por otras derroteras, no se, se podía haber muerto porque se le callera un jamón a la cabeza o algo así...

    Bueno sin olvidar a Chechu de médico de familia... ¿alguien sabe a donde a ido a parar?

    Yo me quedo con Farmacia de guardia o hermanos de leche, esas series de las que tengo un primer recuerdo de mi infancia (aunque creo que tendría unos 4 años...)

    saludos y me encanta el blog, ingenioso y revuleto, un poco de todo!!

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  4. yo estoy... PERDIDAAAAAA!

    Y como te dicen por ahí arriba, estoy empezando a engancharme a "afilando mis tacones"... ¿te suena? ;)

    bsts!!
    =)

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  5. Acabo de leer esta entrada y ¡¡¡eres mi alma gemela!!! Tus 4 series favoritas (resaltando a Friends igualmente, of course) ¡son las mías!

    Me encantan el repaso que has hecho; salvo una o 2 excepciones, conozco, he seguido algo o me han interesado todas las que has citado.

    Y qué decir de dejar de lado a las series españolas ¡por favor! ¡que estamos en otra liga! jajajaj...de veras que coincido 100% contigo

    Un saludo!!

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  6. Cómo odio que Antena3 haya quitado Sexy Money!! con lo que me gustaban los decorados y los estilismos de la divorciada, besos!!

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